Esta pregunta me viene rondando la cabeza desde hace unos días. En cuanto a la respuesta, pues depende, fundamentalmente de dos cosas. Vamos a partir de una clasificación muy simple y general de los blogs:

  • Blogs personales no profesionales
  • Blogs personales profesionales
  • Blogs corporativos

La diferencia entre el primero y el segundo es básicamente que el primero lo edita alguien que quiere dejar en su blog sus alegrías, penas, sentimientos,… y quiere compartirlos, básicamente, con sus allegados. Este blog está dirigido de forma consciente a un público muy concreto que pertenece al entorno directo de quien lo escribe y a toda la audiencia en general de forma inconsciente. El segundo aborda cuestiones específicas de cualquier rama profesional, pero está dedicado a cultivar todo lo que sobre esa rama se diga, nazca o evolucione. Se escribe sobre eso y para un público al que le interesa eso.

Una vez concretado os comento cuál es mi idea sobre cómo debe ser el contenido de un blog.

En blogs personales y no profesionales no suele haber un tema definido y la variedad puede ser infinita. Este blog busca más el monólogo que la conversación y va dirigido a todo tipo de audiencia que quiera leerlo. En esta clase de blogs cabe todo el contenido imaginable, pues se trata de una bitácora sin un rumbo definido y sin unos objetivos concretos. El contenido fluye por la imaginación del que lo escribe y tal cual fluye, lo plasma. No es tan importante la calidad, pues tampoco es deseo del propietario del blog el llegar a mucha audiencia.

En blogs personales profesionales el tema del blog suele girar entorno a pocos focos de desarrollo y está dirigido a profesionales de ese sector o de esa rama de actividad (marketing, tecnología, seguros, distribución,…). Es por esto que el contenido debe ser de noticias, novedades, opiniones, pero de una forma definida dentro del tema que se trata, con la ventaja de que puedes dar por hechos ciertos conceptos básicos, puesto que quien lo va a leer es igual o más profesional que tú y está igual de enterado. Además desea expresamente encontrar en Internet todo lo relacionado con esa disciplina. Eso si, busca contenido que le aporte algo. Así podemos tener claro que un blog personal profesional debe mimar de forma extrema la calidad de su contenido mucho más que en un blog del tipo mencionado anteriormente. Es natural que quien escribe un blog de este tipo busque llegar a ser algún día una referencia sobre el tema que trata.

Por último, debemos pararnos a pensar cómo debe ser el contenido de un blog corporativo. Un blog corporativo no puede ser similar a un blog personal no profesional, ni tampoco puede ser similar a un blog personal profesional. Esta diferencia de conceptos tiene que ver exáctamente al público al que va dirigido. Recordamos que el blog personal es, en primera instancia, para allegados y, después, para todo el mundo que quiera leerlo. El blog profesional está dirigido a profesionales de la misma disciplina, generalmente colegas de profesión. El blog corporativo está dirigido a los clientes actuales y potenciales de la empresa que lo escribe.

Aunque nos cueste creerlo a veces, tan sólo un porcentaje – no muy grande – de clientes buscan en Internet. Lo que ocurre es que un porcentaje son muchas centenas de miles de personas, pero además, de toda esa ingente cantidad de personas, relamente un porcentaje pequeñísimo entiende de tu negocio, un porcentaje pequeñísimo entiende de seguros, de coches, de hoteles,… por eso, el contenido debe estar enfocado a ayudar a esos lectores a que comprendan cómo funciona su sector; a resolver las posibles dudas que puedan tener. Todos los que trabajamos en el sector hotelero sabemos lo que es un check in, cómo se gestiona un overbooking, o sabemos en qué consiste un upgrade, pero si tienes un blog corporativo… ¿Crees que puedes usar estos términos? ¿Crees que tus clientes van a comprenderlos?. Lo mismo ocurre en otros sectores.

En un blog corporativo lo primero que tienes que hacer es explicar todo esto – por muy simple que te parezca a ti – para que tus clientes lo comprendan y les genere confianza al poder, por fin, comprender qué es todo eso que le cuentan cuando hace una reserva en un hotel, cuando contrata un seguro, o formaliza una hipoteca, entre muchos otros casos en diferentes sectores.

¿Qué os parece?

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