Hola, amigos.

En las empresas en general y en los hoteles en particular existe una figura entre los empleados que, a pesar de su buen hacer y buena voluntad, puede resultar una lacra en la organización, que, además, suele pasar desapercibida. Es el Integrador.

Esta persona trabaja bien y no sólo no tiene mala voluntad en su trabajo, sino, más bien al contrario, ejerce un exceso de buena voluntad. Parece que estamos describiendo a una suerte de empleado perfecto. Pero nada más lejos de la realidad. El problema está en la gran capacidad de absorción de tareas que tiene. Y esto no sería un problema en si a no se porque gran parte de esas tareas no le corresponden, sin embargo las realiza.

Si existe una descripción de tareas por departamento cada uno tiene que hacer lo que le corresponde, porque si no el engranaje no funciona correctamente. Así llegamos a situaciones del tipo:
– Esto no está hecho. Hay que cuadrar la caja.
– No te preocupes, que mañana llega fulanito y lo hace él.
– Y ¿lo hace él?. Ah!, muy bien, entonces no lo vamos a hacer dos veces.
Y quien de verdad tiene que cuadrar la caja no lo hace, ni lo hará nunca.
Este es un ejemplo muy básico de lo que quiero indicar, pero hay muchos más. Un empleado integrador no deja que los demás hagan lo que tienen que hacer, el resto se relaja y confía plenamente en que la cosa estrá lista, porque hay uno que lo hace por ellos. Y además lo hace bien.
Así va asumiendo tareas que no le corresponden y rompe con la cadena natural de funcionamiento interno del hotel, provocando cierta pasividad en muchos de los otros empleados, con lo cual perdemos la posibilidad de sentirnos agusto con nuestra labor realizda, de sentirnos útiles a la organización. Y algunos llegan a plantearse qué es realmente lo que tienen que hacer y caen en una rutina en la que siempre está presente el elemento integrador.
Pero lo peor de todo esto es que esas sensaciones y toda esta desorganización no es visible, puesto que, como las cosas van saliendo, nadie sospecha nada de lo que stá ocuriendo. Y encima, el pobre integrador se empieza a cargar de responsabilidades ajenas hasta el punto de que, si un día no hace algo, aunque sea labor de otro, se lo echarán en cara.
Volvemos a lo mismo de siempre.
– Jobs descriptions claros
– Manual de procedimientos por departamento
– Control de los procedimientos
– Calidad interna
– …
Hemos de tener cuidado con esto, pues lejos de ser beneficioso (que lo es en apariencia), acaba siendo my dañino y, en algunos casos, puede llevar al caos de una parte de algunos departamentos del hotel.
Hasta la próxima.
Rafael Martínez
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