La guerra de precios ¿puede llegar a considerarse competencia desleal?

La guerra de precios ¿puede llegar a considerarse competencia desleal? Relacionado con este “efecto dominó” que estamos viviendo hoy en día en el sector, he encontrado, en la página de la APCE (Asociación de Palacios de Congresos de España), una noticia que, en principio, no voy a entrar a valorar. Se refiere a la reacción de esta asociación ante la estrategia anunciada por Paradores de ceder de forma gratuita sus espacios de reuniones. Esta es la reacción en forma de carta:“Desde la Asociación de Palacios de Congresos de España (APCE) podemos entender que exista un cierto ajuste de precios, fruto de la oferta y la demanda del actual momento económico, pero la cesión gratuita de salas de reuniones a empresas podría incurrir en un supuesto de competencia desleal, además de poder implicar el incumplimiento de diversas obligaciones tributarias, IVA e impuestos de sociedades especialmente, algo que ha sido corroborado por los servicios jurídicos consultados.Según el último análisis realizado por APCE los 37 centros asociados acogieron durante 2008 un total de más de 6.100 actos a los que han acudido más de 4.400.000 asistentes, lo cual ha representa un impacto económico de casi 1.800 millones de € para nuestro país. Estos edificios son la columna vertebral del turismo de reuniones en España y han permitido que nuestro país se sitúe entre los primeros del mundo en el sector y que algunas ciudades encabecen los rankings de diversos organismos.Este tipo de acciones, según José Salinas, Presidente de APCE y Director-Gerente del Palacio de Congresos de Valencia, “puede perjudicar de forma directa la actividad de los recintos congresuales que aglutinan el 40% de los eventos que se realizan en España e incidir directa y negativamente en los resultados económicos de estos edificios”.Los propios estatutos de la Asociación, aprobados por unanimidad de todos los socios, contemplan la no incorporación de aquellos recintos que desarrollen este tipo de prácticas, algo que además centro uno de los debates del último congreso celebrado por APCE en julio de 2008.A diferencia de las medidas adoptadas por Paradores, para mantener este liderazgo en el mercado de reuniones, la Asociación sigue apostando por la diferenciación como clave dentro de un entorno cada vez más competitivo. El esfuerzo por la mejora continua y la búsqueda de nuevas oportunidades como la innovación tecnológica o la incorporación de políticas sostenibles pueden ayudarnos a mantener nuestro posicionamiento en un mercado que parece mostrarse prudente ante las circunstancias económicas que actualmente le rodean.”Ahora yo me hago las siguientes preguntas:- ¿Es esto competencia desleal?- ¿Hasta dónde vamos a llegar con la reducción de precios?A mi me parece que las cosas se están saliendo de madre, y que el sector hotelero debería, en estos tiempos, frenar, sentarse y salir de una vez por todas de esta “batalla de precios”, que no va a hacer sino perjudicar a todos los hoteles. Y debe hacerlo de forma consensuada e inteligente.Si algunos pensaban que el revenue management era esto, creo que se están equivocando. ¿Es, entonces esto, culpa de un mal entendido Yield management?

Hablar con propiedad. Diario Expansión y Web 2.0

Hablar con propiedad. Diario Expansión y Web 2.0

El pasado 31 de octubre aparecía un artículo en Expansión, cuyo titular rezaba: «Se acabaron los buenos tiempos para la «Web 2.0»

De él se ha hecho eco Carlos, de la Comunidad Hosteltur, generando un interesante debate
Para mi el artículo tiene dos errores fundamentales: 1- Habla de Web 2.0, sin tener claro el significado real del término, pues lo enfoca exclusivamente al negocio y a los ingresos económicos. Hubiera sido más acertado decir que «se acabaron los buenos tiempos para las empresas cuyo negocio fluye por la Web 2.0». Y aún así seguiría equivocado, por la particularización. La crisis afecta a todos (aunque hay cierta sicosis que debería controlarse un poco más). Da igual si es una start up, una empresa pontocom, o una zapatería de la calle Gran vía. 2- LA Web 2.0 es, simplemente, Internet. Es una manera de llamar a la evolución de Internet hoy en día, pero es sólo Internet. (Paréntesis: Internet, realmente, es el entorno tecnológico de la Web, pero, para entendernos y utilizando un término generalmente aceptado, hablamos de Internet al generalizar y todos nos entendemos) Además, siguiendo con el segundo punto, la Web, en su versión moderna, es decir, la 2.0, es conversación y personas, pero nunca ha sido, ni será un entorno exclusivo de empresas, por lo que difícilmente va a llegar a su fin.Creo que el artículo no está tocando el asunto con el rigor que a un diario de ese prestigio se le supone. Incluso cita a Enrique Dans, a quien hicieron una entrevista al respecto:
La congelación de la inversión a la espera de mayores certidumbres hace que todas aquellas ideas en desarrollo que estén en fase de preingresos y dependan de entradas de capital externo lo pasen mal”, asegura Enrique Dans, profesor del Instituto de Empresa- dice Expansión en el artículo.Yo, leyendo el post sobre la entrevista en el blog de enrique Dans, tengo la sensación de que también sacan de contexto sus palabras. (No estaría mal que nos lo aclarase el propio Enrique)
En definitiva, decir lo que dice el titular es como decir que «se acabaron los buenos tiempos de las tertulias de sobremesa en los restaurantes de España».
O sea, una tontería.

La incapacidad que nos gobierna.

La incapacidad que nos gobierna.

No se si etiquetar este post como «humor» o como «tragedia». El caso es que vía Carlos Hernández, de la Comunidad Hosteltur, tengo el gusto (o el disgusto), de poder observar y escuchar con detenimiento un «entrañable» vídeo de nuestra queridísima Magdalena Álvarez.

¿Cómo pueden caber tantos despropósitos y desatinos en dos minutos y medio?

¿Estamos en manos de unos pocos locos cdomo el de la imagen?

Juzgad vosotros mismos:

Estuve en el II Coaching de Marketing 2.0 de Hoteljuice

Estuve en el II Coaching de Marketing 2.0 de Hoteljuice

Fue en Madrid, en el Hotel Ayre Gran Hotel Colón, donde pude disfrutar de un esmerado servicio y confort, como ya ha sido comentado en Hoteljuice.

Vi una audiencia que, en líneas generales y salvo excepciones, no sabía por dónde soplaban realmente los vientos. Pero habían ido allí a buscar respuestas y a situarse en la corriente de esos vientos para que soplaran a su favor. Desde el principio se les dejó claro que el curso no era de tecnología, sino de marketing y gestión de marca. Y así lo entendieron – lo entendimos – todos. Quedó claro, así mismo, que había que dejar de presuponer, de «creer que», abriendo las mentes y el entendimiento en la dirección correcta que no es otra que «buscar qué, quién y dónde»…para acabar encontrando.

El curso tuvo la estructura adecuada con una primera parte teórica, poblada de definiciones y conceptos necesarios para encuadrar lo que vimos en la segunda parte, en la que, suvizando el ansia de los asistentes, descubrimos una aplicación práctica de todos esos conceptos y esas definiciones con herramientas 2.0 tales como blogs y redes sociales en general, con paradas en herramientas tipo Twitter y Facebook. Y digo descubrimos porque, a pesar de que todos sabemos que se pueden desarrollar estrategias de marketing en esos entornos, prácticamente ninguno teníamos realmente claro cómo hacerlo de forma efectiva. Todo ello con ejemplos reales que no voy a desvelar aquí, pues es de recibo que si alguien quiere entrar en detalles sería conveniente que acudiese a las siguientes ediciones. Quizá escriba posts más concretos sobre temas específicos que se debatieron allí.

Aparte del curso en si, me sorprendió gratamente descubrir que había entidades allí presentes que si han emprendido acciones de este tipo y que, salvo algún golpe fruto de la casualidad, no consiguen dar vida a toda su creación 2.0. Y en este sentido me quedo (dentro de los que asistieron al curso) con dos, principalmente:

La Casa de Pasarón, que dispone de un blog para conversar con el cliente sobre Extremadura y otros asuntos.

– El Hotel Emperador, también con su blog para conversar sobre el hotel y la cultura y tradiciones madrileñas, entre otros temas, aunque no es fácil encontrarlo desde la Web del hotel, ya que se accede a través de un enlace titulado «Novedades». El Hotel Emperador podéis también encontrarlo en Flickr.

Estoy, obviamente, describiendo una visión desde el lado hotelero. Pero si lo miramos desde el otro lado, es decir, como clientes, si quisiera hacer una consideración:

«Aprovechemos, como clientes, la existencia de blogs corporativos en los que podamos comentar, compartir conocimiento, criticar y alabar o, ¿por qué no?, pasar simplemente por encima porque no nos interesa. Sigamos en Twitter, Facebook, o cualquier otro sitio en el que nos desenvolvamos con soltura, a aquellos hoteles, a aquellas agencias, hostales, casas rurales, o entidades relacionadas con el sector que nos interesen, porque puede que descubramos que tienen cosas interesantes que decirnos. O no. Creo que pondríamos así unos cimientos en un entorno que, a corto plazo, beneficiaría a ambos, empresas y clientes. La gran red del turismo unida en sus dos extremos.»

La empresa turística tiene un campo inmenso para dar a conocer su producto y adaptarlo a las necesidades de sus clientes, así como éstos disponen del entorno adecuado para decir a la empresa turística cuáles son sus necesidades y exigirle que las cubra.

En fin, una sesión muy recomendable.

Por cierto, le birlo la foto a Albert Barra, porque me viene muy bien para este post y porque salgo yo en ella.

Innovación. ¿Realidad o Snobismo empresarial?

En el siglo XVI Gabriel Fallopio diseñó una vaina hecha de tripa de animal y lino, destinado a prevenir enfermedades de transmisión sexual como la sífilis o la gonorrea y que, ayudado por un lazo rosa, se colocaba justamente en donde estáis pensando. Un siglo después, el Conde de Condom, médico personal del rey Carlos II de Inglaterra, perfeccionó la idea de Fallopio, utilizando como materia prima el intestino de cordero estirado, que lubricó con aceite.

Ya en 1943, Goodyear y Hankock, con la vulcanización del caucho, desarrollaron aún más el artilugio utilizando el caucho vulcanizado. Hasta 1930, año en el que la materia prima fue reemplazada por el látex.

Valga este ejemplo para preguntarme ¿se puede llamar innovación – así, a secas – a cada una de esas transformaciones del producto final? Y no digamos nada si tenemos en cuenta que el tal Goodyear descubrió la vulcanización por casualidad, al parecer.

Y ¿por qué me pregunto esto?: Vía Business time blog (Dioni Nespral) entro en el blog marca propia (Andrés Pérez Ortega), y encuentro algo, que me hace dudar acerca de qué es eso de “innovación”.

Os voy a decir una cosa, no tengo claro si esto de la innovación es una actitud, una posibilidad, una idea, o qué; incluso he llegado a plantearme si se trata de un “snobismo empresarial”.

Podríamos encontrar decenas de miles de definiciones del término “Innovación” en la Web. Me gustan estas tres:

– Innovación, desde el punto de vista de una red, es cualquier cambio cuyas consecuencias se proyectan en el tiempo facilitando la interacción entre los nodos innovadores o la agregación de otros nuevos, modificando o no la topología existente.
(David De Ugarte).

– Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.Albert Einstein
(Somosblog).

– la innovación es una actitud y que combinada con mucha creatividad y esfuerzo, puede dar unos resultados espectaculares.
(Toni Mascaró).

El problema es que tampoco se concreta en ninguna de las tres. El concepto sigue resultando ambiguo.

Luego veo que Albert Barra también habla de Innovación al anunciar un premio referido a este concepto. Y poco después, me encuentro con que Isaac Vidal también se lanza a hablar del concepto, esta vez relacionándolo con el turismo.

En fin, la palabra me persigue (¿será algo síquico?), y me resisto a ser abducido por ella.

Creo que el concepto de innovación, primero, se confunde con renovación o reforma, o cambio de fachada. Segundo, lo que la humanidad en su larga historia ha entendido por innovación, ha ido cambiando con el paso del tiempo. Hasta hoy; en esta época que nos ha tocado vivir y pensar, entendemos la innovación como algo que está estrechamente unido a la tecnología, la cual mejora un producto concreto que hace de representante de una idea que ya existía desde el principio de los tiempos. Llamamos innovar a dotar de nuevas utilidades a elementos que ya formaban parte de nuestra vida desde hace mucho.

En el mundo hotelero parece que el hecho sería alcanzar un mérito emocional. Reorganizar una idea antigua de tal forma que consigas hacer creer a tus clientes que son diferentes.

Toda esta retaila es un conjunto de pensamientos lanzados al vuelo, tras los cuales sigue sin quedarme claro el concepto. Ni siquiera me queda claro que exista como tal ese concepto, que – eso si – viste mucho en cualquier conferencia, foro o reunión. Así que os lanzo dos preguntas:

¿Existe la innovación?.

Si existe ¿Qué es innovación? ¿Una moda, una meta, una actitud,…?

Rafa

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