e-Book: La evolución de la web social desde 14 puntos de vista

e-Book: La evolución de la web social desde 14 puntos de vista

La revista Hosteltur edita un nuevo e-Book en el que se analiza la evolución de la web social desde 14 puntos de vista. 14 autores muy activos en el mundo del turismo y la web 2.0 que dan su opinión sobre este tema, centrados en el subtítulo: ‘Internet y turismo: el campo de batalla cinco años después del boom 2.0

Con esta nueva iniciativa, desde  Hosteltur,  en forma de publicación descargable de manera gratuita, quieren analizar, según sus propias palabras…

«…la evolución del concepto 2.0 abordando los temas que fueron candentes en el sector turístico en los años 2007 y 2008 y dejando en evidencia los éxitos y los fracasos de las iniciativas, teorías y tendencias de la tantas veces citada web 2.0»

He tenido la suerte de ser invitado a exponer mi opinión en dicho e-Book, con un artículo titulado «Burbuja 2.0» en el que, como ya he intentado en otras ocasiones, denuncio el oportunismo y el tsunami de supuestos expertos en la materia, vaticinando – si me permitís – la caída de los impostores y el mantenimiento de aquellos que con su trabajo – y son muchos – si contribuyen a un crecimiento sostenido de este concepto 2.0.

Todo un honor para mi compartir páginas con fenómenos como Carlos hernández (@CarlosHosteltur), Carlos Esteve (@caresfe),  Ricardo Tayar (@rtayar), Rafael González (@ViventialValue), Mercedes Sánchez (@MerSanchez_TA), David Mora (@david_mora), Fabián González (@fabiang), Daniel Ruiz (@_Viajar), Alberto Calcerrada (@A_Calcerrada), Pedro Jesús González Viguera (@pedgonvi), Carlos Gómez Piqueras, Montse Ferrer (@Montse972) y David Giner (@davidginer).

Os aconsejo su lectura, así como que sigáis en Twitter a todos ellos si os interesa el binomio Turismo – Web 2.0.

Hacia el momento de la verdad 2.0 y la caída de la charlatanería

Hacia el momento de la verdad 2.0 y la caída de la charlatanería

¿Cuándo llega el momento de la verdad en el 2.0?

Lo mejor de cada época de tu vida, de cada moda, de cada duda, aprendizaje o empeño es cuando llega el momento de la verdad.
Ya forma parte del entorno habitual el hecho de que vivimos en el tiempo online 2.0. En el sector turístico y hotelero llevamos vividos demasiados episodios – si, demasiados – en los que nos planteamos arrancar  de una vez por todas. Sin embargo continuamos en un bucle de estancamiento perpetuo. ¡Basta ya de teorías y pasemos a la práctica! Dejad de dar vueltas al asunto. Tenemos que dar el paso ya y entrar a formar parte de la nueva sociedad online de manera firme. Dejémonos de leer tanta teoría Social Media sobre objetivos, estrategias, ROI, KPI’s, análisis, leads, conversiones,… que no llevan a ninguna parte si no nos explican con detalle qué es exactamente todo eso; cómo se llama, en qué consiste con palabras y ejemplos concretos dichos en el lenguaje que todos entendemos.

Nos prometieron exposición de marca con palabrería, nos prometieron fidelización, control sobre lo que se dice de nosotros, monitorización sobre temas que nos interesan, contenido de calidad… Palabrerías como que el contenido es el rey,  debes tener un plan Social Media, hay que fijar objetivos medibles, es importante tener una estrategia, se habla de ti aunque no quieras,… Todo esto, sin más ir más allá que el mencionar esos términos y ya, se ha convertido en un agobiante karma que no nos lleva a ninguna parte. Incluso, en muchos casos, sólo conseguimos topar con una suerte de charlatanería 2.0 con la que no llegamos más que a perder un puñado de euros.Concretemos. ¿qué es el contenido y cuál es la mejor anera de publicarlo? ¿cómo se hace un plan social media? Si no se bien para qué sirve esto, ¿cómo puedo fijar objetivos? ¿qué objetivos? ¡Mucho menos aún una estrategia! ¿Alguien puede decirme qué tipo de estrategia necesito? ¿cómo van a hablar de mi, si no me conoce ni «El Tato»?… Esto es lo que ocurre cuando leemos todo eso. En definitiva, nos quedamos igual que estábamos antes de leerlo.



A lo práctico, que ya no podemos perder más tiempo:

Que todos debemos encontrar y ocupar nuestro hueco en las redes sociales es algo que queda fuera de toda duda y discusión. Por eso, lo que podemos hacer es plantearnos seriamente cuáles son los pasos necesarios para tener claro lo que podemos sacar de todo esto. Mi experiencia particular me dice que en Medios sociales hemos de vivir tres fases de forma inexorable:



Fase 1 – Lograr una cantidad adecuada de seguidores de tu marca en Redes Sociales.

Algunos se echarán las manos a la cabeza, pero tened en cuenta que partimos de cero, que no somos ninguna de esas grandes marcas que vienen ya con el terreno abonado. Lo siento, pero no somos nadie, nadie nos conoce y nadie habla de nosotros, por mucho que algunos se empeñen en lo contrario.. Decir que el contenido es el rey o que es mejor calidad que cantidad es muy bonito, muy romántico y, además, suena muy bien, pero partiendo desde cero es poco útil; tanto como predicar en el desierto. Esto no quita para que tu contenido sea de calidad desde el principio, más que nada para no hacer chapuzas. Pero ten en cuenta que eso no hará que salgas a flote de inicio. El buen contenido es una obligación pero no un requisito para conseguir cosas al principio. Esto será útil más adelante. Si no tenemos a nadie que nos lea, ya podemos tener el mejor contenido del mundo, que se perderá en la inmensidad. Por lo tanto, para convertir en algo realmente útil tu maravilloso contenido, lo primero que debes tener es audiencia. Eso si, audiencia de calidad, seguidores a los que realmente les interese tu mundo. Conseguir esos seguidores no es sencillo, pero existen formas muy efectivas de lograrlo. Olvidaros de comprar seguidores, no os obsesionéis con los concursos y tened paciencia, que aplicando algunas técnicas más efectivas que todo y eso guiados por personas que realmente saben lo que hacen (hay para elegir), tendréis esos seguidores.
Y, ¿cuál es el número adecuado de seguidores para poder avanzar? Teniendo claro que no más del 10% interactúa, haced la cuenta… 1.000, 2.000, 3.000, … Pero insisto en que no vale cualquiera. Esos seguidores deben estar realmente interesados en tu entorno.


Fase 2 – Enganchar y seducir a tus seguidores

Una vez que hemos logrado esa comunidad de seguidores de calidad lo suficientemente amplio, focalicemos nuestro esfuerzo en mantener su interés, ahora si, con un buen contenido, con ganchos para que interactúen, con polémica, humor, noticias de interés, preguntas, … ¡vamos a tirarles de la lengua! Cuanta más participación consigas en tus perfiles de redes sociales, más exposición tendrás, más personas lo verán y conseguirás que algunos de aquellos a los que llegas – sólo algunos – se vayan sumando.


Fase 3 – Vender

¡Si, vender! Tu cuartel general online es tu página web. A través de una comunidad de usuarios consolidada entorno a tu marca, debes generar tráfico a tu página web, la cual deberá estar perfectamente preparada para recibir ese tráfico y mostrarle todo lo que puedes ofrecer, incluyendo llamadas a la acción y atractivos espacios que lleven a ese tráfico a tu objetivo final y real que no es otro que vender. Ese tráfico se genera combinando ese contenido de calidad que ahora si es muy útil, con enlaces a tu web. No te preocupes si no sabes cómo. Conseguir mezclar de forma transparente los temas de tus publicaciones con estos enlaces, de forma que no parezca forzada es una habilidad que se va adquiriendo con la práctica. Con tiempo, todos podemos llegar a ello. Sólo hace falta paciencia, dedicación y método. Mucho método.


Estas son las primeras claves y los únicos objetivos que debes tener claros de inicio. Con estas premisas tendrás, al menos, un punto de partida y una dirección que seguir. Emplearás tu tiempo y tus recursos de forma efectiva y no estarás tirando el dinero dando palos de ciego. Personas, empresas, freelancers, autónomos que sean capaces de llevar estas tres fases con diligencia, hay bastantes y, además, si exiges estas tres grandes fases que te planteo, eliminarás de un plumazo a la charlatanería 2.0 que acecha por las Redes Sociales. Si alguien te dice que eso no es posible, dile adiós y habla con el siguiente de la lista.


¡Atención!: Ni es gratis, ni es rápido. De nuevo me baso en mi experiencia propia para decirte que no verás la luz clara hasta que pasen, al menos, 12 meses o más.

Dentro de estos tres grandes objetivos y sus correspondientes fases, irás encontrando nuevas necesidades, nuevos enfoques, objetivos secundarios que ni siquiera sabías que eran posibles. Pero aquí si que hay que decir que cada empresa, marca, hotel, cadena, agencia, encontrará los suyos propios y descubrirá que puede tener éxitos que ni siquiera imaginaba, cuando caiga en la cuenta de que puede competir con los grandes, dentro de su pequeña parcela.


Una actividad extra que debe estar presente en todas las fases anteriores:

Mientras vas avanzando fase por fase hay algo que debes hacer desde el principio y para siempre: Escucha comercial activa.

Debes estar al tanto de las conversaciones que hay por las Redes Sociales acerca de temas que te interesan y de los que puedes conseguir vender. Existen miles de conversaciones sobre “reservar hotel en…” “busco hotel en…” “decidir dónde voy de vacaciones” “buscando vuelo a…” “billetes de tren” “hotel para…” y muchas más en las que no debes tener escrúpulos en intervenir. Pero para poder intervenir debes estar muy atento y “cazarlas” antes de que sea tarde y oro se te adelante. Para ello hay muchas técnicas, plataformas sociales, aplicaciones, gratuitas y de pago de las que servirte y que te reportarán algunos beneficios en menos tiempo de lo que quizás creíste.

¡Adelante, no lo pienses más! ¡Empieza ya! Y, si no te ves capaz de hacerlo tú solo, busca ayuda fuera, que, a pesar de toda esa charlatanería 2.0, hay donde elegir profesionales de una calidad garantizada, con los que no tendrás que contemplar grandes excesos presupuestarios.
Se nos llena la boca al hablar de 2.0, community managers y demás.

Se nos llena la boca al hablar de 2.0, community managers y demás.

El «2.0» como concepto aislado ya existe. No es un término o expresión que haya tenido una etimología lógica, sin embargo hoy en día si preguntas a cualquier persona qué es el «2.0» todos tenemos algo que decir. Todos con un criterio formado entorno al término. Veamos algunas respuestas en Twitter:

@julianamorrich 2.0 es conversación web, escuchar, compartir… 🙂

@jorgeArevalo conversación: primero escucho, luego ofrezco
@pepejavier Compartir, interactividad, inmediatez…
@DiegoCerdan Interactividad y comunicación multidireccional.

@fabiang comunicación bidireccional y horizontal

@rodriguezruibal participación del usuario
@jsobejano Conversacion, conexion, red
@manuel3m5i  Comunicación bidireccional fluida y transparente
@hectormilla Compartir…
@marianvelasco Relacionarme y estar con la gente real en el mundo virtual
@soyvicvic compartir conocimientos,experiencias y aficiones.Saludos
@cmmarta comunicacion sin fronteras
@oalvareza Utilizar internet y las redes sociales para llegar al cliente. Interactivo, en vez de ser «cara a cara»
@xavialcaraz conversación entre personas a nivel online, participación, dar importancia vital al usuario entreteniéndolo con buen contenido
@smigueles pa mi el 2.0 es algo tipico español . (Explicación @smigueles con q el 2.0 es algo tipico español me refiero a q todos decimos que sabemos y conocemos y es muy fácil y luego al ponerse,  ostiazo)
Y alguna respuesta más en Facebook tras lanzar la pregunta en el grupo de Community Managers.

Lo que si me resulta curioso es descubrir que, si bien todas las opiniones van en la misma dirección,  existen dos vertientes:
  • Quienes enfocan el término 2.0 relacionándolo directamente con internet y la Web.
  • Quienes enfocan el término 2.0 a un nivel global sin distinguir lo que es online de lo que es offline.
Yo creo que, llegados a este punto, habría que hacer un pequeño «examen de conciencia» para ver de qué hablamos cuando hablamos de 2.0. Es verdad que el término 2.0 en toda su extensión nace en la web, pero siempre unido al otro término inseparable: «web». Es decir, en los inicios se habló de «Web 2.0» y así ha seguido siendo. En sus inicios, el término Web 2.0 fue acuñado para poder distinguir la evolución de la web, que había pasado de ser una «Web escaparate» a una «Web social», es decir, de emisora de un mensaje unidireccional a plataforma que acoge miles de mensajes multidireccionales. Así que, con el maldito afán a cuestas de relacionar Internet con informática, nada mejor que emplear nomenclaturas informáticas para denominar la evolución de una web a otra como si de un software al uso se tratara.

Lo que pasa es que, por pereza, o vaguería, o lo que sea, hemos tendido todos a hablar del 2.0 a secas, obviando el término web. Así que, si eliminamos «web» de nuestro lenguaje y dejamos sólo el «2.0» podemos hablar de relaciones 2.0 entre empresas y clientes, pero en todos los ámbitos y canales habidos y por haber. O sea, el 2.0 es comunicación, bidireccionalidad, horizontalidad, transparencia, conversación, interactividad…, entre empresas y usuarios, entre marcas y personas, tanto online como offline. Pero hay algo más:

@smigueles pa mi el 2.0 es algo tipico español . (Explicación @smigueles con q el 2.0 es algo tipico español me refiero a q todos decimos que sabemos y conocemos y es muy fácil y luego al ponerse,  ostiazo)

Me viene al pelo el tuit de Santiago Migueles, para recordaros que la gestión en Redes Sociales, o Community manager, o Social media manager, o como diablos queráis llamarlo, no es sólo una forma de hacer las cosas, sino que es, principalmente, una forma de ser. Y los que vamos por ahí (me incluyo) dando cursos de Social Media, debemos tener muy claro que no sólo debemos enseñar cómo hacer las cosas, sino también cómo ser (actitud) cuando estamos en el papel de gestionar la comunidad global de la marca a la que representamos.

O sea, que Community Manager es mucho más que vender tres perfiles y una ristra de enlaces mensuales al peso. ¿No os parece? Es así como lo veo, pero sería muy interesante leer otras opiniones que difieran de la mía en los comentarios de este post.

Derribando más mitos

Derribando más mitos

Últimamente me ha dado por intentar reducir el ambiente catastrofista y regado de ansiedades diversas en todo lo que rodea el marketing online, las redes sociales y demás dospuntocerismo.

Ya inicié esta actitud en mi post anterior sobre los comentarios de clientes y continué con una interesante entrada en Un Hotel en Madrid, blog corporativo del Hotel Auditorium en el que se expone de forma bastante clara que los comentarios negativos de los clientes, vertidos de forma ocasional en los diferentes portales de opinión, no deben agobiarnos y no debemos tomárnoslos, ni mucho menos, como algunos se lo toman, es decir como «lo único» que hay que vigilar. Creo que en el post queda claro que los comentarios negativos son lo que son, es decir, una queja de un cliente que hay que atender y punto. LAs consecuencias no van más allá, y nadie va a dejar de ir a tu hotel porque tengas algún que otro comentario negativo.

Pero en estos días me he encontrado otras entradas en más blogs en la misma dinámica que las anteriores (aunque relativas a otros aspectos de la comunicación y la imagen corporativa). Por ejemplo, me gusta cómo desmitifican al agobiante e-mail en ThinkWasabi. Esto es algo parecido a lo de los comentarios. Vivimos agobiados por el dichoso correo electrónico sin darnos cuenta de que, en realidad, tampoco hay que prestarle tanta atención como le prestamos. Para muestra, el punto número 4 del post:

Chequear el Email de forma continua o utilizar notificadores tiene el mismo resultado que pilotar una lanzadera espacial con guantes de boxeo.

 Pero, contin uando mis lecturas digitales, me encuentro con un post de Jimmy Pons en la Comunidad Hosteltur, desmitificando el ROI en el que me encuentro otra perla:

Claro uno siempre espera recibir beneficios pero no puede someter todas tus decisiones basadas en el «puñetero ROI» porque esto frena la innovación

Efectivamente, la búsqueda constante y enfermiza del ROI, puede paralizar. Las obsesiones, en definitiva, no dejan fluir muchas de las virtudes que tenemos como personas y como empresas.

¡Tenemos que derribar muchos mitos que nos frenan y nos tienen absortos, impidiéndonos avanzar con paso firme!

Aquí he plasmado tres ejemplos, pero hay muchos más. A mi se me ocurren unos cuantos más…

¿Cuáles se os ocurren a vosotros?. Dejad vuestras ideas, por favor, en los comentarios, que a más de uno le servirá de mucho.

Arranca 2010, con un concepto claro: «¡La estrategia en Redes sociales no es gratis!»

Arranca 2010, con un concepto claro: «¡La estrategia en Redes sociales no es gratis!»

La estrategia de marca en Redes Sociales no es gratis y habrá que repetirlo hasta cansarse para que muchos se den cuenta de una vez.

Crear un perfil en Facebook y/o en Twiter es gratis, tanto que cuesta apenas unos segundos hacerlo; También lo es darte de alta en una inacabable lista de comunidades, crear un blog (en esto se tarda algo más que unos pocos segundos), etc.. Eso es lo único gratis, pero con esta simple y gratuita acción, lo único que haces es el canelo si no vas a pasar de ahí. Además, a partir de aquí, es lo único gratis que vas a hacer.

¿Dónde está el coste?

La mejor situación: Tienes una página Web perfectamente adaptada a la generación de contenidos y que abre su puerta a la participación de tus clientes, que tiene, además, un blog integrado en la misma. Si es así, date por satisfecho, porque te has ahorrado una buena suma en la inversión para tu estrategia en Redes Sociales. Tu sitio Web es fundamental para esta estrategia. Las redes sociales no son más que el embudo, los ríos que desembocan en tu Web. Vale, ya puedes subir el siguiente escalón.

Tu presencia en redes sociales precisa de un mantenimiento y actualización permanentes, constantes, regulares. Y esto se hace siguiendo una rutina, aunque no debe faltar un componente de creatividad e improvisación. La rutina, en general es, tras dar de alta el perfil de forma gratuita:

  • Busca información interesante y acorde con tu sector, tu posible producto, tu futura o actual marca.
  • Participa en foros y comunidades sociales, en blogs que se adapten a tu futuro contenido.
  • Genera información interesante.
  • Publica esa información en los sitios en los que te diste de alta.
  • Enlaza a contenido interesante publicado por otros, dejando clara la fuente.
  • Sigue y responde a todos los que te hablen o sigan a ti. Conversa con ellos.
  • La publicación de contenido debes hacerla de forma regular, sin periodos en blanco, ni periodos de superproducción.
  • Tómate cada seguidor, fan o lector como si fuera el único que tienes.

Para esto necesitas dedicar personas a ello de forma exclusiva. ¿Es esto gratis? Esto cuesta tantos salarios como personas se dediquen a ello. ¿Hablamos de 25.000 €, 30.000 €, 50.000 € por cada una de ellas? Como ves, de gratis nada.

¡Ah!, y olvídate de ponértelo a ti o a otra persona como tarea complementaria a otras. Si haces esto, fracasarás.

Puedes hacerlo de forma interna o externalizarlo, pero, como ves, de gratis nada.

La peor situación: Tú página Web es muy bonita, con muchos efectos. Trabajaste muchas horas con tu desarrollador para hacerla a tu gusto y, cuando diste con el boceto adecuado, nació tu Web. Pagaste por ella lo que no está en los escritos, y no has hecho muchos cambios porque, como no es código abierto, cada uno de esos cambios te cuesta el riñón que te queda.

Y ahora resulta que tu página no admite cambios en el contenido. No tiene espacio para ello, o el espacio es tan pequeño que no es muy adecuado para un buen posicionamiento. Y además no tiene un blog integrado. Pues si este es tu caso, te recomiendo que hagas una página nueva y que cumpla con todas las especificaciones que se le debe exigir a cualquier web que se precie hoy en día.

Y, por favor, que te la hagan en código abierto y que sea alguien de total fiabilidad, que no te de gato por liebre y que te cobre no más de la cuarta parte de lo que pagaste por tu maravillosa y antigua página Web.

Añade, entonces a lo anterior el coste de reformar o sustituir tu web, hazte un par de sumas y verás que de gratis nada.

A partir de aquí tienes, antes de que acabe el año, casi 12 meses por delante. Asi qué, ¡ánimo y a por todas!

De todas formas, y para que haya algo positivo en este post, si tienes una salida: destina parte del presupuesto de marketing tradicional, eliminando algunas partidas y traspasando éstas a una estrategia seria en redes sociales. Si lo haces medianamente bien, no te arrepentirás y, quizá, vuelvas a este post a contarlo.

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