Observo con asombro un anuncio de los que se muestran en los enlaces patocinados que aparecen en Gmail.

Se trata del curso de camarero para los que no saben qué hacer. Se puede obtener ¡Cómodamente y desde casa!.

¿Cómo puede un futuro camarero formarse en su casa?. Si se trata de aprender sólo la teoría, pues vale. Lo que ocurre que, en esta profesión(como en la mayoría) con la teoría no vamos a ninguna parte. Si lo que se pretende es formar futuros “camareros” para trabajar, me parece que el anuncio es un engañabobos.

Claro, podría haber excepciones, como siempre, y resultar que el alumno es miembro de una familia numerosísima compuesta de innumerables hermanos, tíos y primos, de forma tal que, juntándolos a todos regularmente, pueda realizar sus prácticas de forma más o menos, efectiva.

El caso es que he ido al sitio en cuestión paa ver si indican algún detalle más de las posibles prácticas que incorpora la oferta del curso y no hablan de práctica en ningún momento. Eso si, te dicen que cuando lo hagas (¡desde casa!), podrás trabajar en restaurantes, hoteles, paradores, residencias, en España y en el resto de Europa. Total, un fraude.

Ser camarero profesional no es tarea fácil, y requiere unas dosis de inteligencia y de empatía que no son, desde luego, las más comunes en las personas. Pero claro, camareros así hay pocos y los que hay son muy caros (¡ay, el dinero otra vez!).

Pero al ir más allá me ecuentro con otro curso, el de Mâitre, del que no indica el lugar, aunque spongo que será también la propia casa del alumno, por lo que espero que tengan preparadas cuadrillas de actores para enviarlos a la casa del alumno, paa que éste ponga en práctica toda la teoría de organización del personal de sala que ha aprendido (¡en su casa!).

Os dejo la imagen de la página para que, por añadir algo de humor al asunto, veáis la foto del supuesto Mâtre.

No quiero comentarla sin antes añadir que, cuando no estpy trabajando, mi
indumentaria no es pulcra, ni arreglada. Voy más bien a mi aire, y sufro una transformación que, comparándola con la que tengo al vestir los consabidos traje y corbata laborales, podría ser una representación de Jekyll y Hyde en versión vestuario.

Con esta aclaración en mente, observad la corbata del Mâitre de la foto. Creo que sobran las palabras. Y no digamos, ya, la presentación con camisa de manga corta. En fin…
La imagen de este sitio no es, ni mucho menos, la más apropiada para tener credibilidad en los cursos de formación que oferta. Es más, si tengo que seleccionar un camarero o Mâitre y me dicen que han hecho este curso, creo que quedarán automáticamnte descartados.

Podría ocurrir, sin embargo, que los cursos resultaran, a la postre, interesantes, pero es que con esta carta de presentación, dudo mucho de que tengan relativo éxito.

Pero el problema de la falta de profesionalidad de los trabajadores del sector hostelero es tal, que un curso de formción de estas característcas es el menor de los males.
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